Justina Mamani Jiménez
De 72 años, ha dedicado gran parte de su vida al trabajo informal como vendedora ambulante de comida, actividad que le permitió sostener a su familia pese a no haber tenido acceso a la educación formal, ya que no sabe leer ni escribir. Hoy enfrenta una nueva dificultad: una catarata que ha deteriorado progresivamente su visión, provocándole tropiezos frecuentes y limitando su capacidad para desplazarse con seguridad y desenvolverse de manera independiente.
Además de su problema visual, Justina vive con diabetes, condición que requiere controles médicos permanentes en el sistema público de salud debido a sus limitados recursos económicos. Aunque cuenta con el apoyo de su esposo e hijos, pasa la mayor parte de sus días en casa, viendo reducida su autonomía y participación en las actividades que antes formaban parte de su vida cotidiana. Una cirugía de cataratas representa para ella la oportunidad de recuperar su independencia, mejorar su calidad de vida y volver a disfrutar con tranquilidad de los momentos junto a su familia. Tu apoyo puede ayudar a que Justina vuelva a ver un futuro con esperanza.